Labioplastia

 

Índice

  1. ¿Qué es la labioplastia?
  2. ¿Por qué se realiza?
  3. ¿En qué consiste?
  4. Preparación para la labioplastia
  5. Cuidados tras la intervención

 

 

¿Qué es la labioplastia? 

La labioplastia es una cirugía de remodelación de los genitales externos femeninos que permite devolver a los labios menores su tamaño y aspecto naturales, con unas proporciones normales.

Se trata de una cirugía menor, ya que es un proceso ambulatorio en el que se aplica únicamente anestesia local. La intervención tiene una duración de entre 30 y 60 minutos y, tras la pequeña intervención, la paciente se va a su casa.

La labioplastia corrige malformaciones, asimetrías o la apariencia de los labios de la vulva

 

¿Por qué se realiza?

Esta operación de los labios genitales corrige alteraciones morfológicas, desequilibrios de tamaño entre un labio y el otro, o de apariencia de la zona sin alterar su funcionalidad, mediante la aplicación de diferentes técnicas adecuadas a cada paciente y al tipo de malformación que sufra.

 

Cuando los labios menores son excesivamente grandes presentan una forma irregular y anómala. Es entonces cuando se realiza una reducción y corrección de los mismos. Por otro lado, la labioplastia también permite aumentar y remodelar los labios mayores a través de la aplicación de infiltraciones de ácido hialurónico o de rellenos de tejido graso.

 

 

¿En qué consiste?

Una labioplastia consiste en realizar una incisión en la zona genital, eliminando así tanto la mucosa y sustancias que componen el exceso de volumen, como la piel sobrante. Después, el especialista cierra esta incisión, devolviendo a los labios de la vulva las dimensiones adecuadas.

 

Preparación para la labioplastia

Antes de someterse a una labioplastia, es importante realizar una visita con el especialista donde se revisará el historial médico de la paciente, y donde el especialista indicará la viabilidad o no de la intervención, así como si es necesaria alguna preparación previa, aunque normalmente no se requieren cuidados especiales antes. Sí que se recomienda no fumar durante las dos semanas previas a la intervención.

 

Cuidados tras la intervención

El tiempo de recuperación tras la intervención depende de cómo se desarrolle el proceso quirúrgico. Al ser una operación ambulatoria, la paciente se va a casa después de la intervención y no es necesario quedarse hospitalizada. En algunos casos especiales puede ser necesario quedarse hospitalizada dos o tres días para evitar infecciones y para que los tejidos se estabilicen sin sufrir ninguna lesión.

 

Es recomendable hacer reposo durante las siguientes 24 o 48 horas. La inflamación irá bajando y los puntos se caerán de forma natural. La reincorporación al trabajo depende de cada persona, aunque lo habitual es hacerlo transcurrida la primera semana. Los especialistas aconsejan no mantener relaciones sexuales antes de cuatro o cinco semanas, ya que los puntos podrían soltarse o las cicatrices sufrir algún daño.